
Pasión por el deporte
07/07/2009
Admira y conoce a David Meca, Juanito Oiarzábal y Fabián Roncero, del que es amigo. Ha cruzado dos veces el Estrecho de Gibraltar a nado, ha subido el Aconcagua y ha corrido el Maratón de las Arenas, una de las carreras más duras que existen hoy en día. Quizá José María López, Chema para los amigos y como le gusta que le llamen, no sea famoso, pero sus hazañas bien podrían encabezar las páginas deportivas de más de un periódico o revista.
Chema es un gran apasionado del deporte, una afición que compagina con su trabajo en el departamento de Estudios de Red, en el área de Distribución Castilla de Unión Fenosa. En la compañía lleva ya más de 15 años, aunque su devoción por el deporte se inició mucho antes, cuando era sólo un niño. "El primer deporte que practiqué fue la montaña –señala-. Con 11 años me mandaban a campamentos a los Pirineos y con 15 a los Alpes. Con 16 años, me decanté más por practicar atletismo y esquí. Me dijeron que para ser buen montañero tenía que hacer ambas cosas". Su vida deportiva se centraba en el atletismo, participando en carreras populares y especialmente maratones -ha corrido nueve-, el esquí y la montaña, con ascensiones en Pirineos, Sierra Nevada y Marruecos. Pero llegó un momento en que todo eso se quedó corto. Chema necesitaba nuevos retos y así se lo planteó a sus amigos: "Les propuse tres –asegura-: Correr el Maratón de las Arenas, cruzar el Estrecho de Gibraltar a nado y subir el Aconcagua". Y dicho y hecho, aunque como es de imaginar el camino ha sido largo. Detrás de sus tres conquistas hay muchas horas de entrenamiento y sacrificio, que a Chema le compensan, ya que, tal y como él afirma, "practico deporte porque me gusta, porque me mantiene en forma y porque mi círculo de amigos también es deportista". De hecho, forma parte de un Club de Atletismo, donde practica la carrera, otro de Triatlón, donde practica la natación, y el Club Deportivo de Unión Fenosa.
Los deportes de Chema
Maratón de las Arenas. El 9 de abril de 2006 se daba el pistoletazo de salida del Maratón de las Arenas que transcurre por el Desierto del Sahara Marroquí, una carrera de siete días de duración, cuya distancia oscila entre 220 y 260 km y en la que se alcanzan temperaturas de 50º a la sombra. En octubre de 2005, Chema empezó el entrenamiento específico para ese reto. "Hay que correr con mochila, puesto que en la carrera tienes que llevarla encima con todo el material y la comida, y hacerlo despacio, alternándolo con andar". A diario, fines de semana, incluidos, Chema dedica varias horas al entrenamiento. "Sólo descanso 5 o 6 días al año", comenta. Tras una semana de carrera por la arena, con etapas de hasta 57 km, con un calor sofocante, sin poder ducharse ni cambiarse de ropa, comiendo y durmiendo entre arena y polvo, Chema cruzaba la línea de meta del maratón de las Arenas con la satisfacción de haber conseguido su primer Desafío. "Fue muy emocionante –recuerda-. Se me saltaban las lágrimas".
Así estaba cuando cruzó la meta de Sables ¡¡vaya pinta!!Estrecho de Gibraltar Cruzar el Estrecho de Gibraltar a nado fue su siguiente objetivo. Chema sabía que era complicado, ya que hasta entonces la natación no estaba entre los deportes que practicaba. "Cuando empecé, nadaba 200 metros en la piscina y me ahogaba. Pensé que no iba a poder hacerlo", asegura. Chema tuvo que entrenar muchísimo –"llegué a meter 10 sesiones de entrenamiento semanales. Los fines de semana hacía dos o incluso tres sesiones diarias, de tres o cuatro horas cada una"- y participó en varias travesías a modo de preparación. La primera de ellas fue La Tabarca-Santa Pola, de 5,7 km, en la que no hubo problema. Esto le animó a ir un poco más allá y hacer la travesía Lanzarote-Fuerteventura, de 15 km, pero aquí ya no fue todo tan fácil. "Esta travesía la hice en seis horas. Cuando llevaba tres horas y media y me faltaban 4 ó 5 km empecé a vomitar. Fueron las tres horas peores de toda mi vida". A pesar de estar destrozado, Chema consiguió concluirla. "No quise abandonar porque aquí radica el secreto del éxito. Es importante la preparación física, pero lo es más la mental. Yo diría que un 20% es el físico, y un 80% es cabeza. Yo no abandono. A mí me tienen que retirar", afirma. Con posterioridad, Chema repetiría esta travesía en otras dos ocasiones con excelentes sensaciones. Por fin, el 2 de julio de 2007, la Asociación de Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar (ACNEG) avisa a Chema y a dos amigos suyos que los días 3 y 4 de julio se darán las condiciones meteorológicas idóneas para cruzar el Estrecho. A las 12.30 horas del 4 de julio, los tres comenzarían a nadar. Los problemas que pueden encontrarse los nadadores son variados, como hipotermia, cambio de las corrientes, vómitos, mareos y calambres, ingestión de agua salada, tráfico de buques y el peligro de los cetáceos (delfines, cachalotes, orcas…). Sin embargo, 2.38 horas después de comenzar la travesía, los tres amigos finalizaban con éxito y conseguían la segunda mejor marca de la historia de los cruces, sólo superada por David Meca. La experiencia fue tan satisfactoria, que un año después Chema volvería a cruzar el Estrecho, aunque en esta ocasión tardaría 4.34 horas.
Disfrutó como nunca, ha sido su mayor éxitoAconcagua. El tercer y último gran reto era la ascensión del Aconcagua, de 6.962 metros de altura. En enero de 2008, con otros siete amigos, Chema viajaba a Argentina para comenzar el asalto al mítico cerro. "Nosotros hacemos lo que se llama ascensión alpina, que es la que nos podemos permitir: no llevamos porteadores, ni montamos campamentos de altura. Vamos con la mochila a cuestas desde abajo y vamos montando y desmontando la tienda", asegura. La ascensión no fue sencilla, con un temporal que les rompió la tienda y con tres abandonos, uno de ellos a causa de un principio de edema pulmonar. El 20 de enero de 2008, cinco de ellos conseguían hacer cumbre, aunque todavía quedaba el descenso. Poco después, el grupo lo celebraba con hamburguesas, tortillas y huevos fritos. Tras trece días de expedición, al grupo aún le quedó tiempo, fuerza y ganas para ir a Chile y subir el volcán Villarrica. "Cuando haces cosas como éstas, es como si rompieras el techo, ves el cielo y entiendes que no hay más límite que tú mismo. Desafíos así puedes hacer todos los que quieras", asegura.
Fue muy duro, aún no ha recuperado los kg. perdidos je,je
Sacrificio, esfuerzo y una buena planificación llevaron a Chema, cuatro años después de proponérselo, a cumplir sus tres retos. Unas pautas que no sólo aplica en su vida personal y con sus aficiones, sino que también las extrapola al plano profesional. "Si tú realmente quieres hacer algo, tienes que estar convencido y trabajar para conseguirlo. Soy licenciado en Matemáticas y, sin saber mucho de electricidad, en cuatro años hice el doctorado en Ingeniería Eléctrica en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI). Todo supone un sacrificio. Otra cosa es que luego te merezca la pena o no. Ésta es mi forma de ver y hacer las cosas que, sin duda, me las ha dado el deporte", aclara. Con esta filosofía, en el plano profesional, Chema afronta con tranquilidad e ilusión la fusión de Gas Natural y Unión Fenosa. "Yo lo veo como una oportunidad. Era algo que en el sector energético español era necesario", asegura.

En cuanto al plano personal y deportivo, ni qué decir tiene, que Chema ya está planeando nuevos desafíos: nadar el Estrecho ida y vuelta e ir al Himalaya. Mientras, este verano intentará, durante sus vacaciones, el ascenso al Pico Lenin en la república asiática de Kirguizia, de 7.134 metros, y participará en alguna que otra travesía a nado.
Plan de Ascenso al Pico Lenín¡¡¡ANIMO y SUERTE!!! lo conseguirás, que el buen tiempo en la montaña te acompañe.
Besicos
En el debutaba por primera vez en este mundillo del triatlón José Mª López Sánchez, "Chema"
correr a tope dos carrera, una a degüello y luego el agua ¡¡vaya sock!! y la otra más a degüello después de nadar ¡¡le costaba entrar en carrera por el frío del agua!!. Entrenó genial, midiendo tiempos, haciendo la transición, practicando lo de las gomas en las zapas ¡¡era su primera vez en esta tesitura!!,
hacer el gesto de ponerse y quitarse el dorsal ¡¡no se podía olvidar de él!!, ... bueno todas esas cosillas que para los triatletas son rutina, para él eran novedad y un "gran" mundo.
A todo esto sumarle el hacerlo sólo, le faltó esa punta de velocidad que te da el "picarte" con los competidores.
El día de la copa por la mañana a tomar contacto con el mar Cantábrico, dos vueltas para entrenar vendrán bien.
Salió a muerte, ya le habían avisado que nadie esperaba a coger ritmo. Le salió muy bien la primera carrera, y allá fue al agua pero esta no le salió como el quería y como hubiera podido, sintió frío, y no cogía el ritmo adecuado ¡¡no podía ir a tope, iba a ritmo de travesías y así no podía ser!!, pero aunque no con un buen tiempo salió y en la carrera volvió a recuperar alguna posición .... entrando en novena posición de su grupo de edad. 



Los chicos pues bien como debe ser, mención especial para Guillermo Cuchillo carrerón en élite,





